| PREMIO
JABUTI A LA MEJOR OBRA DE FICCIÓN 2004
Debería estar prohibido burlarse de quien se aventura
en una lengua extranjera. Cierta mañana, al bajar del
metro por error en una estación azul igual a la de
ella, con un nombre semejante a la estación de la casa
de ella, telefoneé desde la calle a y le dije: casi
estoy llegando. Supuse en ese mismo instante que había
dicho un disparate,pues la profesora me pidió que repitiese
la oración. Estoy llegando casi... había tal
vez algún problema con la palabra casi. Solo que, en
vez de señalar el error, ella me hizo repetirlo, repetirlo,
repetirlo, luego soltó una carcajada que me llevó
a colgar el teléfono... Hoy no obstante, puedo decir
que hablo el húngaro perfectamente, o casi...
José Costa es un escritor brasileño
que, de retorno de una convención internacional de
escritores anónimos celebrada en Estambul, llega una
noche a Budapest a causa de un problema técnico en
el avión. Allí queda cautivado por la ciudad
y por la misteriosa lengua de sus habitantes, «la única
lengua del mundo que el demonio respeta», según
un proverbio magiar. |