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No bastaba con que me reprendiesen,
tanto en el instituto como en casa, con lavar, estudiar, cocinar
y hacer los recados, no bastaba con vivir solo en un gran piso oscuro,
vacío y sin cariño, con ser esclavo más que
el hijo de un abogado sin casos y sin mujer, ¡sino que tenía
que pasar por ladrón! Pues ya que era sospechoso de robar,
mejor hacerlo.
Momo es un adolescente judío, desorientado
y huérfano de cariño. Ibrahim es un tendero musulmán,
de carácter reflexivo y pausado, con una visión de
la vida marcada por la perspectiva y la experiencia de los años.
Dos habitantes solitarios de la calle Azul, en el París de
los años 60, que traban una entrañable amistad que
trasciende sus respectivas creencias. Uno aporta vitalidad, el otro
sabiduría... |