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Un día Grisela se sintió
muy triste,
tan triste como su piel gris.
«Tengo que hacer algo», pensó.
Cogió un bote de pintura roja y dijo:
-Si me pinto de un color alegre,
seguro que me pongo contenta... ...Probó
con todos los colores, pero Grisela no se sentía mejor pintándose
de ninguna manera: ni de rojo, ni de verde, ni de amarillo, ni a
rayas, ni de flores, porque los demás animales se burlaban
de ella.
Entonces se metió en el agua...
Un relato sencillo sobre la importancia de ser uno mismo, que se
complementa con imágenes juguetonas, que resaltan sobre fondos
limpios, recortando las figuras. La composición visual combina
el color con aplicaciones de lápiz y papel, a modo de collage... |